José Luis Moreno Casas: «La subida de precios y de la inflación está garantizada con los nuevos aranceles de Trump»
Desde una perspectiva de la geoeconómica estratégica, Trump utiliza el marco de la Sección 301 de la Trade Act de 1974, que regula la lucha contra el trabajo forzoso, como una creativa justificación legal y moral para imponer unos aranceles adicionales de entre el 10 y el 12,5% a las importaciones de los 60 países de los que recibe el 99 % de lo que llega a EE UU vía aduana, buscando frenar la reexportación de productos chinos. Es una forma innovadora de sortear las limitaciones judiciales establecidas por la Corte Suprema, una vez se han cumplido los 150 días de plazo para establecer unos nuevos aranceles que volverán a ser temporales. Es una narrativa de «defensa de los valores de EE UU» y de «protección de los trabajadores» que pone el foco en la defensa de los derechos humanos.
¿Qué efectos pueden tener los aranceles sobre la economía mundial?
Se espera una reducción del PIB mundial del 0,5-1%, según estiman JP Morgan y del Fondo Monetario internacional, con un mayor impacto sobre Canadá y México, ya en su tercera ronda de negociaciones del T-MEC sin acuerdo. Se impulsa la reconfiguración de cadenas de suministro buscando integrantes más cercanos y seguros, aunque sean menos eficientes y más caros. La subida de precios y de la inflación está garantizada.
¿Qué beneficios tendrá para la economía de EE UU?
EE UU está priorizando su seguridad económica. Obtiene ingresos fiscales adicionales de cientos de miles de millones de dólares avanzando en la relocalización y protección de su industria estratégica en materia de semiconductores, productos farmacéuticos de genéricos, defensa y automoción.
