Tiempo de espías, la inteligencia es una herramienta de la geoecomía
La geoeconomía se ha consolidado como una de las herramientas fundamentales mediante las cuales los Estados buscan aumentar su influencia internacional, proteger sus intereses estratégicos y garantizar su prosperidad económica. Los servicios de inteligencia y las actividades de espionaje desempeñan en el actual contexto internacional un papel decisivo. No sólo deben afrontarse cuestiones militares y de seguridad nacional, la inteligencia económica constituye hoy uno de los pilares esenciales del poder de los Estados.
La capacidad para obtener información privilegiada sobre los mercados críticos, los recursos naturales, las tecnologías emergentes, las decisiones políticas de gobiernos extranjeros o sobre las estrategias empresariales proporciona unas ventajas competitivas de un enorme valor.
La inteligencia económica se define como la recopilación, análisis y utilización de información relevante para la toma de decisiones económicas y estratégicas. En un entorno globalizado donde los flujos comerciales, financieros y tecnológicos determinan la posición relativa de las naciones, disponer de información antes que el competidor puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso.
