Vivienda, la revolución electoral recurrente
Parece que solo hablamos de las soluciones al reto de la vivienda en campaña electoral. La escasez de vivienda disponible en las grandes ciudades españolas constituye un reto estructural de oferta y el principal desequilibrio geoeconómico actual de España. Afecta directamente a los jóvenes receptores de salarios bajos para los que la compra de una vivienda representa ya el 45% de su salario durante una década, siendo además la vivienda el desencadenante del actual adelanto electoral.
Ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Alicante y Murciaconcentran las mayores cifras de empleo cualificado, servicios avanzados, grandes infraestructuras y un atractivo internacional, generando una gran demanda residencial.
El actual ritmo anual de construcción de viviendas está cercano a las 100.000 viviendas frente a las 500.000 viviendas que se construían en 2005 en plena burbuja; una cifra que contrasta con los 240.000 nuevos hogares que se crean cada año, una necesidad vinculada con la inmigración y la demografía. Según el Banco de España, entre el año 2021 y el 2026 hay una demanda de 844.000 viviendas que a día de hoy la oferta no cubre.
